Laissez Faire

“Laissez Faire” expresión francesa que significa: Dejar hacer, o permitir que las cosas pasen, fue una de las ideas principales surgidas de la Revolución Francesa. Idea atesorada por nuestro libertador y cuyo significado implica una amplia libertad económica, bajos impuestos y un libre mercado para incluir a todos los participantes que deseen ofrecer sus bienes y servicios bajo una mínima supervisión del estado, quien tiene la función de establecer y mantener las condiciones de seguridad jurídica e institucional necesarias para el buen desempeño de la dinámica empresarial.

Nuestro Libertador favoreció siempre las ideas económicas liberales, promoviendo la abolición de restricciones para incentivar la exportación de nuestras cosechas y la prosperidad de nuestro país. Por lo que toda persona que se considere en realidad Bolivariana, debe considerar este aspecto de su pensamiento, en especial para la nueva etapa económica que comienza Venezuela.  

Venezuela ha pasado por una de las mayores épocas de bonanza de la historia petrolera de país alguno. Sin embargo, esta riqueza se ha evaporado en un mundo de corrupción e ineficiencia para nunca más ser vista por los ojos de algún venezolano de a pie.

En la actualidad, enfrentamos un panorama retador. Hiperinflación, burocracia, fuga de talentos y sanciones internacionales, pero a la vez con avances tecnológicos, dolarización, digitalización y signos de apertura económica.

Contamos con una enorme oportunidad que podemos y debemos aprovechar. El espacio económico dejado por años de destrucción económica, abren paso a la creación de nuevas empresas que contra todo pronóstico y superando obstáculos significativos, impulsan un nuevo modelo económico.

La transformación económica consiste en pasar de ser un exportador de recursos naturales e importador de productos terminados, a un nuevo esquema donde se importan tecnologías y se crean empresas para estimular la producción local.

El agotado modelo económico de exportar cacao para importar snickers, exportar petróleo para importar gasolina, dejando el vital proceso de creación de valor en el extranjero y con un estado que controla la propiedad de los recursos naturales subsidia la importación de bienes terminados para un pequeño sector empresarial y una población, en su mayoría, rural, con baja educación y alto grado de economía informal, se ha estrellado contra el muro de su insostenibilidad.

La oportunidad que tenemos en nuestras manos, es la de crear un sector industrial que agregue valor a nuestras materias primas y convertirnos en un exportador de productos terminados, beneficiando a nuestras empresas y población con los trabajos, tecnologías, así como sofisticación financiera y económica que todo ello conlleva.

Tenemos hoy en día una economía pequeña, controlada y llena de fallas. La Frontera de Posibilidades de Producción se encuentra en un mínimo histórico.  Es Posible mejorar, con optimismo, pragmatismo y mucho, mucho trabajo. Siempre que las condiciones de libertad económica sean la orden del día.

Por ello, nuestro propósito en Ávila Sociedad de Corretaje de Valores, es el de promover un ciclo de Ahorro, Inversión, Emprendimiento y Producción que impulse a nuestro sector empresarial a una era de Prosperidad, Estabilidad y Crecimiento Económico.